Grifos y estaciones de servicio
El turno cuadra por contómetro, no por confianza. POS táctil en la isla, cierre que enfrenta los galones de cada manguera contra lo documentado y el dinero de cada playero, boletas y facturas SUNAT con placa, y el inventario diario listo para Osinergmin.
Mapa de playa
Islas, surtidores, lados y mangueras tal como están en la estación. Cada manguera sabe de qué tanque sale y qué producto vende, y si está inoperativa no aparece en el POS.
POS táctil de isla
Tocar la manguera, elegir el monto y cobrar. En soles o en galones, con montos rápidos, combustible y market en la misma venta, y aviso si el mismo despacho se registra dos veces.
Turnos y contómetros
Un solo turno abierto por estación. La lectura inicial es la final del turno anterior, la vuelta de contador se detecta sola y un cambio de precio a media jornada pide su corte de lecturas.
Cierre y cuadre
Galones por contómetro contra galones documentados en cada manguera, y dinero esperado contra arqueo por denominación de cada playero. Sale la liquidación del turno y el parte diario.
Facturación electrónica
Boleta, factura con placa y nota de crédito vía Nubefact, con correlativo por terminal. Si el proveedor se cae, la venta no se bloquea: el envío queda en cola y se reintenta.
Precios
Por estación y producto, con historial y cambios programados. Precio pactado por cliente, por medio de pago o por segmento, y la tarea de reportarlo a Osinergmin al activarse.
Tanques y aforo
La tabla de aforo se importa desde el Excel del certificado de calibración. Stock teórico al momento, porcentaje de llenado y días de autonomía según la venta promedio.
En un grifo los galones no mienten. El problema es que nadie los cuenta a tiempo.
Un grifo no cierra. Los turnos cruzan la medianoche, el playero cobra en efectivo, tarjeta y Yape en la misma hora, las flotas cargan a crédito con vales de papel, y cada mañana Osinergmin espera el inventario del día. Casi siempre todo eso se sostiene con cuadernos, un Excel y la memoria del jefe de playa.
MDsys Grifos ordena la estación alrededor de una regla simple: lo que marcó el contómetro tiene que estar documentado. El playero vende desde un POS táctil pensado para hacerlo en segundos, el cierre enfrenta galones y dinero manguera por manguera y playero por playero, y lo que exigen SUNAT y Osinergmin sale del sistema sin volver a digitarlo. Funciona para una estación o para varias, cada una con su playa, sus tanques y sus precios.
Hoy: El cuadre del turno se hace en un cuaderno y la diferencia se descubre días después.
Con MDsys Grifos: Al cerrar, cada manguera se cuadra sola: contómetro contra documentado, con la diferencia en galones y en soles.
Hoy: Falta plata en la caja y nadie sabe en qué isla ni en qué turno.
Con MDsys Grifos: Dinero esperado contra declarado por cada playero, con arqueo por denominación y la entrega a caja confirmada por quien la recibe.
Hoy: La factura sale sin placa o con el RUC mal escrito, y SUNAT la observa.
Con MDsys Grifos: La placa es obligatoria en la factura de combustible y el sistema sugiere el RUC habitual de esa placa.
Hoy: El reporte diario a Osinergmin se arma a mano y a última hora.
Con MDsys Grifos: El varillaje de corte genera el RIC del día y la ficha con los datos exactos. A las 11:00 se enciende la alerta si falta.
Hoy: Las flotas cargan de más y la deuda se enteran a fin de mes.
Con MDsys Grifos: Placa, chofer, producto y límites se validan en el POS antes de despachar, y la línea se bloquea sola por mora.
Hoy: El cisterna descarga y nadie compara lo facturado contra lo que entró al tanque.
Con MDsys Grifos: Varillaje antes y después de la descarga, con la diferencia por proveedor registrada en la compra.
Hoy: Cambia el precio a media jornada y el cuadre en soles deja de cerrar.
Con MDsys Grifos: Al activarse el precio el POS pide la lectura de corte de las mangueras afectadas, y el cuadre se calcula por tramos.
Todo funciona desde el navegador, sin instalar nada en tus equipos.
Islas, surtidores, lados y mangueras tal como están en la estación. Cada manguera sabe de qué tanque sale y qué producto vende, y si está inoperativa no aparece en el POS.
Tocar la manguera, elegir el monto y cobrar. En soles o en galones, con montos rápidos, combustible y market en la misma venta, y aviso si el mismo despacho se registra dos veces.
Un solo turno abierto por estación. La lectura inicial es la final del turno anterior, la vuelta de contador se detecta sola y un cambio de precio a media jornada pide su corte de lecturas.
Galones por contómetro contra galones documentados en cada manguera, y dinero esperado contra arqueo por denominación de cada playero. Sale la liquidación del turno y el parte diario.
Boleta, factura con placa y nota de crédito vía Nubefact, con correlativo por terminal. Si el proveedor se cae, la venta no se bloquea: el envío queda en cola y se reintenta.
Por estación y producto, con historial y cambios programados. Precio pactado por cliente, por medio de pago o por segmento, y la tarea de reportarlo a Osinergmin al activarse.
La tabla de aforo se importa desde el Excel del certificado de calibración. Stock teórico al momento, porcentaje de llenado y días de autonomía según la venta promedio.
El varillaje de corte genera el RIC del día: stock teórico contra físico, variación con tolerancia por producto y la ficha con los datos listos para la plataforma de Osinergmin.
Sin código SCOP la orden no pasa a tránsito. Varillaje antes y después de la descarga, galones facturados contra recibidos y recordatorio de cerrar la orden en el SCOP.
Línea de crédito, placas y choferes autorizados, límites por carga, día y mes, y odómetro por despacho. En el POS se valida todo antes de despachar, y la mora bloquea sola.
Vales numerados por talonario, nota de despacho por cada carga a crédito y canje por factura diaria, semanal o mensual, con el detalle por placa.
Caja por vendedor, entregas parciales cuando el efectivo en isla pasa el límite, traspasos que confirma quien recibe, depósitos y conciliación de tarjetas, Yape y Plin.
Estado de cuenta y antigüedad de deuda de cada cliente. Del lado del proveedor, cronograma de pagos, detracciones y percepciones sufridas para el crédito fiscal.
Kardex valorizado por estación, código de barras, stock mínimo y balones de GLP con o sin canje de envase, vendidos desde el mismo POS de la isla.
Guías electrónicas para traslados entre estaciones y ventas con entrega. Y el registro de ventas y compras comparado comprobante por comprobante contra la propuesta de SUNAT.
Puntos por galón o por cada S/ gastado, canje por productos o descuento, vencimiento con aviso y reglas que impiden acumular al DNI del propio personal.
Ventas por producto, playero, turno y hora; mermas; margen por producto y estación con costo promedio por galón. Todo filtrable por estación y exportable a Excel y PDF.
PIN por terminal para el playero, permisos por acción, separación de funciones en la entrega de dinero y un registro de cada cambio con lo que había antes y lo que quedó.
Un sistema de grifo se mide en una cosa: que al final del turno nadie tenga que adivinar. Estas son las reglas que lo sostienen.
Lo que marcó el surtidor es la verdad del turno. Serafines y consumos internos se descuentan aparte, y lo demás tiene que estar en una boleta, una factura o una nota de despacho.
La lectura inicial de un turno es la final del anterior. Si no coincide, el sistema lo bloquea y pide justificación: es señal de un despacho fuera de turno o de un error de digitación.
Cada terminal numera su serie dentro de la misma transacción que la venta. Un reintento por mala señal no duplica la venta ni quema un número.
Si la estación pasa el límite de transacciones del mes, sigue vendiendo. Lo que se frena son los reportes avanzados, nunca la isla.
Los galones ya salieron del surtidor. Un documento equivocado se reemplaza con nota de crédito y comprobante nuevo ligados, y la caja nunca se borra: se anula con su contramovimiento.
Pedir datos de otra empresa o de una estación que no te corresponde no responde «prohibido»: responde «no existe».
El playero entra con su PIN solo en un terminal enrolado de su estación; en el panel, lo que no se concedió está denegado por defecto.
Quien entrega el dinero no es quien confirma que lo recibió, y quien registra lecturas no aprueba su propio cuadre.
Cada cambio de precio, lectura corregida o anulación queda con autor, fecha, valor anterior y valor nuevo.
Si la señal cae a mitad del cobro, el reintento devuelve la misma venta. Nunca dos boletas por un despacho.
El token de facturación electrónica de cada empresa se guarda cifrado y nunca viaja al navegador.
Mándanos la hoja de cuadre de un turno de tu estación. Te devolvemos una demostración con tus mangueras, tus productos y tus precios, cuadrada manguera por manguera, para que veas dónde estaba la diferencia.