Gestión de flota
Sepa cuánto le cuesta cada kilómetro de su flota y cuándo le toca atender cada unidad. Mantenimiento, neumáticos y combustible dejan de ser tres Excel que nadie cruza.
Hoja de vida
Ficha de cada unidad con su historial completo por área en una sola pantalla. Vehículos por kilómetro y maquinaria por horas en la misma flota.
Control de kilometraje
Toda lectura entra por un solo lugar. Rechaza retrocesos, detecta saltos imposibles y maneja el cambio de tablero sin perder el acumulado real.
Mantenimiento preventivo
Pautas M1 a M4 que se disparan por kilómetros, horas o tiempo, lo que ocurra primero. Al ejecutar reproyecta desde el kilometraje real, no desde el teórico.
Reporte de fallas
Cualquier autorizado reporta desde el celular con foto y sistema afectado. Una falla que inmoviliza deja la unidad fuera de servicio automáticamente.
Órdenes de trabajo
Tareas, horas reales por mecánico, repuestos y servicios de terceros. La tarifa del técnico queda congelada: subirla mañana no reescribe las órdenes viejas.
Almacén de repuestos
Costo promedio, ubicación en anaquel, stock mínimo y equivalencias. El stock no se edita a mano: se deriva de los movimientos, y ninguna salida existe sin su orden.
Neumáticos por casco
Cada casco con su código de fuego y su historia: montajes, rotaciones, reencauches y desecho con causa. Los kilómetros salen del odómetro real, no de una estimación.
El problema no es que falten datos. Es que están repartidos. El kilometraje en el cuaderno del taller, los vales de combustible en fotos de WhatsApp, las llantas en la memoria del llantero y los repuestos en un Excel que solo entiende el almacenero. Nadie puede responder cuánto cuesta mover un camión un kilómetro.
MDsys Fleet es un sistema de gestión de mantenimiento para empresas con vehículos propios. Reúne en un solo lugar tres áreas que hoy viven separadas —mantenimiento, neumáticos y combustible— y las hace converger en un único número: el costo por kilómetro de cada unidad, desglosado por componente.
No reemplaza a un GPS. El GPS dice dónde está el camión; MDsys Fleet dice cuánto cuesta, qué mantenimiento le toca y qué se está perdiendo por el camino.
Hoy: Alguien recuerda qué mantenimiento toca, o revisa el cuaderno del taller.
Con MDsys Fleet: Un semáforo diario por unidad muestra qué venció, qué se acerca y el kilometraje objetivo.
Hoy: El kilometraje se apunta a mano y un dedazo de un dígito nadie lo detecta.
Con MDsys Fleet: Una sola puerta de entrada: no admite retrocesos y exige justificar los saltos irreales.
Hoy: Los repuestos salen del almacén y al mes nadie sabe en qué unidad se usaron.
Con MDsys Fleet: Ninguna salida existe sin orden de trabajo: cada repuesto apunta a un vehículo y un sistema.
Hoy: Las llantas se compran cuando se acaban y nadie sabe cuánto rindió cada una.
Con MDsys Fleet: Cada casco es un activo con su historia: kilómetros reales, costo por milímetro y causa de baja.
Hoy: Cuando falta combustible es una sospecha y nunca un número concreto.
Con MDsys Fleet: Seis reglas detectan los desvíos entre cargas y cada hallazgo trae su impacto en soles.
Hoy: Un vehículo con falla grave sale igual porque el que decide no se enteró.
Con MDsys Fleet: Queda inoperativo de forma automática y solo lo libera quien tiene permiso, con motivo escrito.
Todo funciona desde el navegador, sin instalar nada en tus equipos.
Ficha de cada unidad con su historial completo por área en una sola pantalla. Vehículos por kilómetro y maquinaria por horas en la misma flota.
Toda lectura entra por un solo lugar. Rechaza retrocesos, detecta saltos imposibles y maneja el cambio de tablero sin perder el acumulado real.
Pautas M1 a M4 que se disparan por kilómetros, horas o tiempo, lo que ocurra primero. Al ejecutar reproyecta desde el kilometraje real, no desde el teórico.
Cualquier autorizado reporta desde el celular con foto y sistema afectado. Una falla que inmoviliza deja la unidad fuera de servicio automáticamente.
Tareas, horas reales por mecánico, repuestos y servicios de terceros. La tarifa del técnico queda congelada: subirla mañana no reescribe las órdenes viejas.
Costo promedio, ubicación en anaquel, stock mínimo y equivalencias. El stock no se edita a mano: se deriva de los movimientos, y ninguna salida existe sin su orden.
Cada casco con su código de fuego y su historia: montajes, rotaciones, reencauches y desecho con causa. Los kilómetros salen del odómetro real, no de una estimación.
Rendimiento real entre cargas con tanque lleno, grifo externo o tanque propio con kardex. Seis reglas detectan desvíos y cada hallazgo trae su impacto en soles.
Ocho perfiles listos, del conductor a gerencia. Resetear odómetro, forzar stock negativo y cambiar contraseñas quedan solo para el administrador, y todo queda auditado.
Flotas donde el costo por kilómetro define la tarifa.
Reparto urbano, muchas unidades y mucho kilometraje corto.
Maquinaria que se mide por horas de trabajo, no por kilómetros.
Varias empresas cliente, cada una con sus datos separados.
Saber qué unidad tiene el mantenimiento vencido, qué repuesto salió del almacén y para qué vehículo, y cuánto combustible no cuadra. Lo demás —el costo por kilómetro comparable entre unidades— llega cuando hay tres meses de historia cargada.